Estrella Díaz Sánchez, directora general de Ordenación del Turismo y la Hostelería de la Junta de Andalucía, participará en la inauguración del Foro de Innovación Suncruise, que se celebrará el próximo 3 de noviembre en la Autoridad Portuaria de Málaga bajo el título «Mares de oportunidad: el eje de la innovación en el turismo marítimo». En esta entrevista previa, defiende el papel de los puertos náuticos y de cruceros como puertas de entrada a experiencias capaces de generar actividad durante todo el año y extender sus beneficios hacia las pymes y los municipios del interior. La conexión entre puerto y destino, la colaboración entre administraciones y empresas y la evaluación del impacto real de la innovación centran su propuesta para avanzar hacia un turismo de mayor valor.
¿Qué papel pueden desempeñar los puertos náuticos y de cruceros en la diversificación de la oferta turística de Andalucía y en la distribución de sus beneficios a lo largo del año y del territorio?
Los puertos náuticos y de cruceros representan una oportunidad estratégica para avanzar hacia uno de nuestros principales objetivos: pasar de un turismo centrado en el volumen a otro orientado a generar mayor valor y distribuir mejor sus beneficios.
Su potencial va mucho más allá de la llegada de pasajeros. Son puertas de entrada a experiencias culturales, gastronómicas, patrimoniales, deportivas y de naturaleza que pueden conectar las ciudades portuarias con municipios del interior y destinos menos conocidos.
Desde la Consejería de Turismo, Justicia, Desregulación y Administración Local queremos impulsar precisamente esa conexión, favoreciendo productos turísticos capaces de generar actividad económica durante todo el año, contribuyendo a la desestacionalización y ampliando las oportunidades para las pequeñas empresas y los profesionales locales.
No se trata simplemente de distribuir visitantes, sino de distribuir oportunidades. Y los puertos pueden desempeñar un papel fundamental en ese objetivo, siempre que trabajemos desde la planificación, la colaboración institucional y el conocimiento de las necesidades de cada territorio.
¿Cuáles considera que son las prioridades para conectar mejor la oferta de los puertos con las experiencias culturales, gastronómicas y de naturaleza de sus destinos?
La primera prioridad es dejar de entender el puerto y el destino como realidades independientes. La experiencia turística comienza en el puerto, pero el valor se genera en todo el territorio.
Para conseguirlo necesitamos trabajar en tres ámbitos: mejorar la coordinación entre administraciones y empresas, desarrollar productos turísticos atractivos y comercializables, y utilizar la inteligencia turística para conocer mejor los intereses y necesidades de quienes nos visitan.
No basta con disponer de excelentes recursos culturales, gastronómicos o naturales. Debemos convertirlos en experiencias accesibles, bien conectadas y adaptadas a los tiempos y características de los visitantes, sin perder la autenticidad de nuestros destinos.
También considero esencial incorporar a las pymes, los guías turísticos, las empresas de actividades y la oferta local a esta cadena de valor. Nuestro propósito es que cada escala y cada visita puedan convertirse en una oportunidad económica más amplia, capaz de beneficiar también a territorios situados más allá del entorno inmediato del puerto.
Desde el ámbito de la ordenación turística, ¿cómo puede facilitarse que la innovación mejore la calidad y la accesibilidad de los servicios que recibe el visitante?
Desde nuestra Dirección General entendemos que la ordenación turística no debe limitarse a regular la actividad, sino que también debe crear las condiciones para que el sector innove, mejore su competitividad y ofrezca servicios de mayor calidad.
Esto implica trabajar en la simplificación administrativa, la seguridad jurídica, la modernización de los procedimientos y la colaboración con empresas tecnológicas y agentes del conocimiento.
En este sentido, el Proyecto de Ley del Turismo de Andalucía incorpora una visión que refuerza la innovación, la inteligencia turística, la transferencia del conocimiento y los destinos inteligentes como instrumentos para mejorar nuestra capacidad de gestión.
Además, estamos impulsando iniciativas como Andalucía NEXUS, que buscan conectar destinos, conocimiento y tecnología para transformar los datos en decisiones útiles.
La innovación debe permitirnos ofrecer información más accesible, actualizada y personalizada, facilitar la atención a personas con diferentes necesidades y mejorar la experiencia del visitante antes, durante y después de su estancia.
La tecnología no debe sustituir la hospitalidad ni el factor humano, sino reforzarlos. Ese es, para mí, uno de los principios esenciales de la transformación turística.
¿Cómo debería articularse la colaboración entre la Junta de Andalucía, las autoridades portuarias, los municipios y las empresas para desarrollar productos de turismo marítimo?
Uno de nuestros grandes retos es pasar de una gobernanza basada principalmente en espacios de encuentro a una cogobernanza efectiva, con objetivos compartidos, responsabilidades definidas y resultados medibles.
El turismo marítimo es un ejemplo especialmente claro de por qué necesitamos esa colaboración. En una misma experiencia intervienen autoridades portuarias, administraciones turísticas, ayuntamientos, operadores de transporte, empresas de servicios, establecimientos hosteleros y numerosos profesionales.
Desde la Junta de Andalucía queremos contribuir a conectar a estos agentes, respetando las competencias de cada administración, para identificar oportunidades y facilitar proyectos conjuntos.
Considero especialmente interesante avanzar hacia espacios de trabajo en los que se compartan necesidades, información e indicadores, y se impulsen experiencias piloto que posteriormente puedan extenderse a otros puertos y destinos andaluces.
No necesitamos que todos hagamos lo mismo, sino que lo que haga cada uno contribuya a una estrategia compartida. Esa coordinación será determinante para convertir el turismo marítimo en una verdadera oportunidad de desarrollo territorial.
¿Qué resultados deberían exigirse a las iniciativas de innovación para valorar su contribución a un turismo más sostenible y a la actividad de las pymes locales?
Considero que debemos cambiar también nuestra forma de evaluar la innovación. El éxito de un proyecto no debería medirse únicamente por la tecnología que incorpora o por el número de usuarios que alcanza, sino por el valor real que genera.
Desde nuestra perspectiva, una iniciativa innovadora debe demostrar mejoras concretas: mayor eficiencia en los servicios, mejor experiencia del visitante, mejora del equilibrio, incremento de oportunidades para las pymes y una distribución más equilibrada de los beneficios económicos.
Por ejemplo, en el ámbito portuario sería interesante medir qué parte del gasto turístico llega a las empresas locales, cuántas nuevas experiencias se comercializan, cómo evolucionan la satisfacción del visitante y la percepción de los residentes, o qué mejoras se producen en movilidad, accesibilidad y gestión de recursos.
También debemos valorar la capacidad de las soluciones para mantenerse en el tiempo y ser replicadas en otros destinos.
Nuestro objetivo es avanzar hacia una cultura de la evaluación en la que podamos conocer no solo cuánto invertimos, sino qué transforma cada euro público y qué beneficios deja en el territorio.
¿Qué importancia tiene la celebración de un foro como este en Málaga para acercar a puertos, empresas y destinos, y qué resultado concreto le gustaría que dejara?
Considero que este foro representa muy bien la filosofía de trabajo que queremos impulsar desde la Junta de Andalucía: escuchar los retos reales del sector, conectar conocimiento y talento, desarrollar soluciones y trasladarlas al territorio.
Málaga ofrece un entorno especialmente adecuado para este diálogo por su vinculación con el turismo, su actividad portuaria y su ecosistema empresarial y tecnológico.
Quiero felicitar a Suncruise Andalucía y Mar de Alborán por una iniciativa que demuestra que la innovación abierta puede convertirse en un instrumento de colaboración real entre administraciones, empresas, universidades y emprendedores.
Los dos retos de esta quinta edición, relacionados con la identidad digital segura del ecosistema portuario y con la conexión de los puertos con la ciudadanía, reflejan dos prioridades fundamentales: mejorar la eficiencia de los servicios y reforzar la relación entre las infraestructuras, los territorios y las personas.
Me gustaría que este encuentro dejara algo más que buenas ideas o proyectos premiados. Que fuera el punto de partida para desarrollar soluciones piloto, evaluar sus resultados y facilitar su implantación en otros puertos andaluces. Porque la verdadera innovación no termina cuando se presenta una solución, sino cuando consigue transformar positivamente la realidad.
Esa es también nuestra ambición desde la Dirección General: contribuir a que Andalucía no solo destaque por su liderazgo turístico, sino también por su capacidad para innovar, anticiparse y generar oportunidades compartidas.
