El empleo en el sector portuario vive un momento de transformación marcado por la digitalización, la sostenibilidad y la necesidad de atraer talento diverso. En este contexto, la gestión de personas y las políticas de igualdad adquieren un papel clave. Belén Sánchez-Cantalejo López, responsable de Recursos Humanos, Organización e Igualdad en la Autoridad Portuaria de Motril, analiza en esta entrevista los avances logrados, los retos pendientes y la importancia de visibilizar nuevos referentes en el sector.
Desde tu responsabilidad en Recursos Humanos y Organización, ¿cómo es hoy la realidad del empleo en un puerto como el de Motril y qué perfiles profesionales están cobrando más relevancia?
La realidad del empleo en el Puerto de Motril es la de un ecosistema en plena mutación. Ya no somos solo un nodo logístico de movimiento de mercancías, somos un centro tecnológico y de servicios. Hoy, los perfiles que cobran relevancia son aquellos capaces de aunar la operativa portuaria tradicional con la digitalización y la sostenibilidad. Pero, por encima de todo, lo que necesita el Puerto es talento adaptable; como organización ha de ser ágil, y eso solo se consigue con equipos diversos donde la capacidad de resolución y la visión estratégica pesen tanto como el currículum técnico.
El entorno portuario ha sido tradicionalmente masculinizado. ¿Cómo ha evolucionado en los últimos años la presencia de la mujer dentro de la Autoridad Portuaria de Motril?
Si miramos atrás, la evolución es evidente, pero debemos ser realistas: caminamos hacia la igualdad, pero despacio. Hace dos décadas, la presencia femenina era testimonial: la plantilla estaba formada por tres mujeres de un total de 34 personas trabajadoras. Hoy, contamos con 15 mujeres en una plantilla de 75. Es un avance, pero el dato que realmente nos marca el camino por recorrer es que solo dos de los 16 puestos de dirección están ocupados por mujeres. Hemos roto el silencio, pero ahora nos toca romper el techo de cristal en la toma de decisiones. El crecimiento no solo ha de ser numérico, sino también jerárquico.
Además de tu rol en RRHH, trabajas directamente en el ámbito de la igualdad. ¿Qué medidas o iniciativas consideras clave para seguir avanzando hacia entornos laborales más inclusivos?
La clave no es esperar a que la igualdad llegue, sino diseñarla. Considero fundamentales tres ejes: en primer lugar, la auditoría constante de los procesos de selección para eliminar sesgos; en segundo lugar, el impulso de la conciliación real para que nadie tenga que elegir entre su carrera y su vida; y, por último, la formación en liderazgo femenino. No se trata de una simple cuestión de justicia social, es una cuestión de eficiencia pura. No podemos dejar a un lado a la mitad del talento de nuestras organizaciones. Si queremos un puerto competitivo a nivel global, la inclusión debe estar en el ADN del plan estratégico, no en un pie de página.
En una mesa como “Profesionales en Azul” se pone el foco en oficios y perfiles menos visibles. ¿Crees que falta conocimiento sobre la diversidad de profesiones que existen dentro de un puerto?
Absolutamente. Existe un desconocimiento generalizado de la maquinaria humana que mueve un puerto. Visibilizar estos perfiles invisibles es vital porque lo que no se conoce, no se elige. Necesitamos que la sociedad sepa que el Puerto de Motril es un espacio de alta cualificación donde el talento femenino está presente en cada eslabón de la cadena, desde el muelle hasta la oficina técnica.
La atracción de talento es uno de los grandes retos actuales. ¿Cómo se puede hacer más atractivo el sector portuario para nuevas generaciones, especialmente para mujeres?
Haciéndoles ver que aquí se diseña el futuro. Para atraer a las mujeres, debemos demostrar que el puerto es un entorno donde el mérito se reconoce y donde hay espacio para liderar la transformación azul y digital. Los números y las cuentas de resultados son importantes, pero para que esos números salgan hay que contar con todo el talento disponible. El sector portuario será atractivo cuando las jóvenes vean que no hay límites para ellas y que su visión es esencial para la rentabilidad de la empresa.
Para terminar, ¿qué valor tienen encuentros como “Hablemos en Femenino” a la hora de visibilizar el talento femenino y generar referentes?
Tienen un valor incalculable. Referentes como los que en este foro nos acompañan son los que permiten que una niña de Motril pueda decir: “Yo quiero trabajar en el Puerto”. Estos foros sirven para recordar que la igualdad es el motor de la eficiencia. Generar red, compartir experiencias y, sobre todo, poner voz a la realidad del sector es lo que nos permite seguir avanzando. No solo estamos mirando al mar, estamos construyendo un horizonte donde el talento no tenga género, sino capacidad y resultados.
