El turismo náutico no puede avanzar sin seguridad, sin coordinación institucional y sin una regulación clara. Desde Huelva, Alejandro Andray López, jefe de la Capitanía Marítima, participará en el International Sailing Summit 2025 para compartir una visión práctica y realista sobre los desafíos y oportunidades que enfrenta la náutica de recreo en nuestras costas.
En esta entrevista, analiza el papel clave de las Capitanías Marítimas, la importancia de mejorar la coordinación entre administraciones, el papel de la digitalización en la atención al navegante y cómo seguir avanzando hacia una navegación segura, sostenible y bien comunicada.
¿Cuál es el papel de las Capitanías Marítimas en la regulación y supervisión de la náutica deportiva y de recreo, y cómo se coordinan con otros organismos implicados?
La Capitanía tiene una triple función: como supervisora, reguladora y órgano técnico-consultivo.
- Supervisora, porque vela por el cumplimiento de las normas que regulan la seguridad marítima —desde reglamentos hasta convenios internacionales— en aspectos como matriculación, inspecciones o titulaciones.
- Reguladora, porque puede emitir normativa local sobre seguridad marítima, lo que afecta directamente a la náutica de recreo: normas de playa, motos náuticas, restricciones de seguridad…
- Y como órgano técnico-consultivo, participa en informes vinculantes para el diseño de canales, zonas de fondeo, marinas deportivas o investigación de accidentes.
La coordinación con ayuntamientos, autoridades portuarias, protección civil, parajes naturales o clubes náuticos es clave. Aunque a veces no existe normativa específica, Capitanía debe construir activamente estos lazos para ofrecer el mejor servicio posible al ciudadano.
¿Qué desafíos presenta la distribución de competencias en el ámbito de la náutica recreativa, y qué propuestas existen para mejorar la coordinación entre las distintas administraciones?
Es esencial que Capitanías y administraciones náutico-portuarias fortalezcan sus canales de comunicación. Propongo la creación de un Consejo de Navegación y Puerto consultivo, auspiciado por Puertos de Andalucía, similar al existente con Puertos del Estado. En él deberían participar ayuntamientos, pescadores, usuarios, clubes, Capitanía, etc., con reuniones anuales que fomenten el diálogo y la planificación común.
¿Cómo se están implementando las cartas náuticas y las zonas de fondeo ecológico en las áreas bajo su jurisdicción, y qué impacto tienen en la protección del medio marino?
En Huelva, el tipo de fondo —arenoso o limoso— no requiere tantas medidas especiales de protección como otras zonas, por lo que no se han desarrollado ampliamente las zonas de fondeo ecológico ni se reflejan masivamente en las cartas náuticas.
No obstante, su implementación sí es útil y necesaria en áreas con ecosistemas más sensibles. Preservar fondos vivos como praderas de posidonia o zonas coralinas debe formar parte de nuestra agenda común.
¿Qué medidas se están adoptando para garantizar una navegación segura y sostenible en las costas de Huelva, especialmente en relación con el crecimiento del turismo náutico?
La Capitanía actúa en dos frentes: regulación y divulgación.
Cada año, en colaboración con otros organismos, emitimos normativa específica para zonas de alta densidad de uso como la Ría del Piedras. Se regulan velocidades, accesos, uso de motos náuticas y restricciones estacionales, pensando especialmente en el incremento de actividad veraniega.
¿Cómo se está abordando la formación y concienciación de los usuarios de embarcaciones de recreo respecto a las normativas vigentes y las buenas prácticas marítimas?
Como parte de la campaña de seguridad marítima de verano, organizamos cada año jornadas divulgativas en distintos clubes de la provincia, con creciente participación.
Colaboran técnicos de Capitanía, SASEMAR y Guardia Civil. Además de las normas de seguridad, tratamos temas que interesan mucho a los usuarios: matriculación, documentación, sanciones… Es una oportunidad para dialogar directamente con los navegantes.
¿Qué avances se han logrado en la digitalización de los servicios ofrecidos por las Capitanías Marítimas, y cómo benefician a los navegantes y al sector náutico en general?
Los avances han sido muchos. La tramitación de expedientes es mucho más ágil, y se ha ampliado notablemente la información disponible para los usuarios.
Aún así, no todo son ventajas. La interfaz puede resultar poco clara y muchos usuarios —sobre todo los menos habituados a lo digital— encuentran dificultades. En este sentido, hay que buscar un equilibrio entre la digitalización y la atención presencial: ambas deben convivir.
¿Qué relevancia tiene la celebración de este tipo de encuentros en Andalucía para consolidar la región como un referente internacional en turismo marítimo y náutico?
Estos encuentros son muy valiosos. Todo lo que contribuya a comunicar con calidad nos coloca en el mapa. Andalucía tiene un potencial náutico-deportivo de primer orden mundial. Pero no basta con proyectarlo hacia fuera: también hay que hacerlo hacia dentro, para que la población andaluza conozca, valore y se implique en este gran recurso.
La Capitanía Marítima es, en palabras de Alejandro Andray, mucho más que un organismo técnico: es un punto de conexión entre la seguridad, el desarrollo turístico y la protección del entorno. Su participación en el International Sailing Summit 2025 ayudará a visibilizar el papel clave que juegan estas instituciones en el equilibrio entre disfrute y preservación del mar.
Andalucía, como sede del evento, refuerza así su compromiso con un turismo náutico responsable, profesionalizado y con visión de futuro.

