El responsable de Tecnología de la Autoridad Portuaria de Huelva, José Hernán González, analiza los desafíos de la transformación digital del sector portuario, desde la aplicación de la inteligencia artificial y la gestión compartida de datos hasta la ciberseguridad y el desarrollo de soluciones tecnológicas interoperables. Hernán participará el próximo 3 de noviembre en el foro «Mares de oportunidad: el eje de la innovación en el turismo marítimo», organizado por Suncruise Andalucía y Mar de Alborán en la Autoridad Portuaria de Málaga. Durante el encuentro, que se celebrará de 11:00 a 13:30 horas en la sala José de Gálvez y Gallardo, intervendrá en la conversación «Innovación en los puertos», moderada por Juan José Sibina, gerente de ACEMAR, junto a Juan Antonio Herrera Salas, responsable de Innovación de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras.
¿Cuáles son los principales retos tecnológicos de las autoridades portuarias y qué ámbitos tienen mayor potencial de transformación?
El principal reto no es incorporar más tecnología de forma aislada, sino conseguir que sistemas, datos, infraestructuras y personas trabajen como un único ecosistema. Los puertos gestionamos una realidad muy compleja, en la que conviven operaciones marítimas y terrestres, infraestructuras críticas, empresas privadas, administraciones públicas y servicios que deben mantenerse disponibles de manera continua. Y con todo ello en mente, no hay que olvidar que los retos tecnológicos también pueden ser como pequeñas píldoras: no son necesarios grandes retos para que la tecnología haga su trabajo.
Los ámbitos con mayor potencial son la integración de la información, la automatización de procesos, la sensorización de las infraestructuras, la gestión inteligente de la energía y el medioambiente, la relación digital con la comunidad portuaria y la evolución hacia modelos de mantenimiento predictivo. También resulta fundamental superar los silos tecnológicos y disponer de una arquitectura común que permita reutilizar los datos en diferentes servicios.
En el Puerto de Huelva entendemos la transformación digital como una herramienta al servicio de la competitividad, la seguridad, la sostenibilidad y la calidad del servicio, no como un fin en sí misma. Nuestra plataforma digital se basa precisamente en la integración, tratamiento y análisis de datos procedentes de infraestructuras y procesos portuarios, empleando estándares abiertos y un modelo alineado con la norma UNE 178110 de puertos inteligentes.
¿Qué aplicaciones de inteligencia artificial, análisis de datos y automatización pueden aportar mayor valor a la gestión y operativa de los puertos?
Las aplicaciones que mayor valor aportan son aquellas que responden a necesidades operativas concretas y utilizan datos fiables. Entre ellas destacaría la predicción de tráficos y tiempos de operación, la detección temprana de anomalías, el mantenimiento predictivo, la optimización de escalas y servicios portuarios, el análisis de imágenes, la vigilancia ambiental y energética, y la generación automática de alarmas ante situaciones que requieren atención.
La inteligencia artificial también puede ayudar a transformar información no estructurada, como comunicaciones, documentos o imágenes, en datos útiles para la gestión. En Huelva ya hemos trabajado en soluciones como la transcripción automática de comunicaciones de radio y la detección de niebla mediante sensorización no puntual, ambas incorporadas a la Plataforma de Inteligencia Artificial para Puertos, PIAP. Nuestra forma de aplicar la IA a soluciones de bajo esfuerzo y alto impacto creo que es un camino interesante y a tener en cuenta.
No obstante, la inteligencia artificial debe plantearse como un apoyo a los profesionales. Para que una solución sea realmente útil debe ser explicable, auditable y estar sometida a supervisión humana. Además, necesita datos de calidad, trazabilidad y una integración efectiva con los sistemas que soportan la operativa. Si no existe una buena gobernanza del dato, la inteligencia artificial puede generar resultados técnicamente avanzados, pero poco fiables o difíciles de aplicar.
¿Qué avances se necesitan para que administraciones, empresas y sistemas portuarios puedan compartir información de manera eficiente y segura?
El primer avance necesario es semántico: no basta con conectar sistemas, sino que todos deben interpretar los datos de la misma forma. Para ello necesitamos modelos de información comunes, catálogos compartidos, identificadores consistentes y estándares que eviten desarrollar una integración diferente para cada empresa o aplicación.
El segundo avance es organizativo. Hay que establecer una verdadera gobernanza del dato que determine quién genera cada información, quién puede acceder a ella, con qué finalidad, durante cuánto tiempo y bajo qué condiciones puede reutilizarse. Compartir información no significa abrirla indiscriminadamente, sino garantizar que cada actor acceda únicamente a los datos que necesita y para los que está autorizado.
El tercer avance es tecnológico: APIs documentadas y gobernadas, sistemas federados de identidad, trazabilidad de los intercambios y espacios de datos que permitan conservar la soberanía sobre la información. En el Puerto de Huelva estamos evolucionando nuestra plataforma digital hacia PHESDA, el Espacio de Datos del Puerto de Huelva, sobre una arquitectura FIWARE y modelos NGSI. Este enfoque permite integrar información de sensores, sistemas operativos y aplicaciones, y compartirla de forma controlada con la comunidad portuaria.
Por último, y no por ello menos importante, ligado con todo lo anterior, está el cambio de cultura. Hay que avanzar de la mejor forma que cada organización pueda hacia la comprensión e interiorización de los beneficios de compartir la información: trabajar en red, pensar que tras un trabajador, una unidad, una empresa… hay otros que recogen el trabajo para llevar a cabo el suyo. Preguntarse constantemente ¿quién pierde? desde las fases más tempranas del diseño de un servicio, un procedimiento, un producto.
¿Cómo está evolucionando el desafío de la ciberseguridad portuaria y qué importancia tiene incorporarlo desde el diseño de los proyectos tecnológicos?
La ciberseguridad portuaria está evolucionando al mismo ritmo que la digitalización. Cuantos más sistemas, sensores, dispositivos y empresas conectamos, mayor es la superficie que debemos proteger. Además, en un puerto confluyen sistemas corporativos, tecnologías operacionales, comunicaciones, plataformas de datos, servicios en la nube y soluciones de terceros. Una incidencia puede afectar no solo a la información, sino también a la continuidad de servicios esenciales.
Por eso, la seguridad no puede añadirse al final del proyecto como una capa complementaria. Debe incorporarse desde el diseño, mediante análisis de riesgos, segmentación de redes, control de identidades y privilegios, cifrado, monitorización, trazabilidad, gestión de vulnerabilidades, copias de seguridad y planes de continuidad y recuperación.
También debemos evaluar la seguridad durante todo el ciclo de vida de la solución y procurar que proveedores e integradores dispongan de los mismos niveles de protección. En el ámbito de las administraciones portuarias, este planteamiento debe alinearse con el Esquema Nacional de Seguridad y con las obligaciones de interoperabilidad y protección de datos.
Finalmente, hay un elemento humano imprescindible: la formación y concienciación de usuarios, proveedores y colaboradores. La seguridad tecnológica solo funciona cuando se acompaña de procedimientos claros y de una cultura compartida de protección.
En el foro conversarás con representantes de otros puertos andaluces. ¿Qué oportunidades ofrece desarrollar soluciones conjuntas y compartir experiencias entre autoridades portuarias?
La colaboración entre autoridades portuarias permite pasar de proyectos aislados a soluciones con capacidad real de escalar. Aunque cada puerto tiene una operativa y una especialización diferente, compartimos numerosos retos: gestión de escalas, movilidad, relación con navieras y operadores, sostenibilidad, sensorización, ciberseguridad, intercambio de datos y atención al pasajero.
Podemos cooperar en la definición de modelos de datos, requisitos funcionales, arquitecturas de referencia y criterios de ciberseguridad, así como compartir resultados de pruebas piloto. Esto evita repetir esfuerzos, reduce riesgos y facilita que una solución validada en un puerto pueda adaptarse a otros.
La tecnología abierta y los estándares comunes son especialmente importantes. Permiten reducir dependencias, favorecer la participación de pymes y empresas innovadoras y crear un mercado suficientemente amplio para que las soluciones portuarias sean sostenibles. La experiencia del Puerto de Huelva con FIWARE responde a esa filosofía de generar capacidades reutilizables y transferibles al conjunto del sistema portuario.
La colaboración no implica que todos los puertos deban utilizar exactamente las mismas aplicaciones, sino acordar una base común que haga posible su interoperabilidad y evolución.
¿Qué valor aporta al sector portuario andaluz el Foro de Innovación de Suncruise y hasta qué punto es fundamental compartir conocimientos entre puertos para acelerar la incorporación de tecnologías?
El Foro de Innovación de Suncruise aporta algo especialmente valioso: reúne a puertos, administraciones, empresas, profesionales turísticos y agentes tecnológicos alrededor de retos compartidos. Esa conexión permite contrastar experiencias, identificar necesidades reales y acercar las soluciones innovadoras al entorno en el que deben demostrar su utilidad.
Compartir conocimiento es fundamental porque reduce la incertidumbre. Conocer qué ha funcionado en otro puerto, qué dificultades se han encontrado y qué condiciones son necesarias para implantar una tecnología permite tomar mejores decisiones y acelerar su adopción. También ayuda a evitar proyectos redundantes y favorece la creación de soluciones interoperables.
En ámbitos como la náutica y los cruceros, la colaboración tiene todavía más sentido, porque la experiencia del pasajero no termina en el recinto portuario. Está vinculada al destino, la movilidad, el patrimonio, el comercio y los servicios turísticos. Suncruise reúne a los puertos de interés general de Andalucía, Ceuta y Melilla, y a la Agencia Pública de Puertos de Andalucía, lo que proporciona una base adecuada para plantear retos y soluciones con una dimensión territorial suficiente.
