La directora gerente de la Fundación Málagaport, Pilar Fernández-Fígares Estévez, destaca el papel de la innovación y la colaboración público-privada para reforzar la integración entre los puertos y sus destinos turísticos. Fernández-Fígares participará el próximo 3 de noviembre en el foro «Mares de oportunidad: el eje de la innovación en el turismo marítimo», organizado por Suncruise Andalucía y Mar de Alborán en la Autoridad Portuaria de Málaga. Durante el encuentro, que se celebrará de 11:00 a 13:30 horas en la sala José de Gálvez y Gallardo, moderará la conversación «La innovación y su interacción con el destino», en la que se abordarán las oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías para mejorar la experiencia de los visitantes y generar valor para las ciudades portuarias.
Desde la experiencia de la Fundación Málagaport, ¿cómo ha evolucionado la relación entre el Puerto de Málaga, la ciudad y su tejido empresarial y turístico?
El puerto y la ciudad han evolucionado hacia una relación cada vez más estrecha. Además de ser una infraestructura estratégica para la economía, el puerto es una puerta de entrada internacional que refuerza la proyección turística de Málaga y genera oportunidades para la hostelería, el comercio, el transporte y los servicios turísticos.
Desde la Fundación Málagaport impulsamos la colaboración entre la comunidad portuaria, las instituciones y las empresas para que esas oportunidades repercutan en el conjunto del tejido económico.
¿Qué oportunidades ofrece la innovación para acercar las infraestructuras portuarias a la ciudadanía y mejorar su integración con el destino?
La innovación permite avanzar hacia puertos más eficientes, sostenibles y conectados con su entorno. La digitalización, la gestión de los flujos de pasajeros y una movilidad más eficiente pueden mejorar la experiencia del visitante y reducir el impacto ambiental de la actividad portuaria.
También nos ayuda a comunicar mejor la contribución del puerto a la economía, la logística y el empleo. Acercarlo a la ciudadanía implica que se conozca su valor y que su desarrollo genere beneficios para toda la sociedad.
¿Qué importancia tiene la colaboración entre autoridades portuarias, instituciones turísticas y empresas privadas para desarrollar el turismo de cruceros de forma competitiva y sostenible?
Es imprescindible, porque la experiencia del crucerista continúa más allá del desembarque: en la oferta cultural, gastronómica y comercial de la ciudad y la provincia, y en la calidad de sus servicios. La competitividad del destino depende de la coordinación entre todos los agentes que participan en esa experiencia.
Esta colaboración permite anticipar necesidades, desarrollar propuestas y gestionar mejor las visitas, procurando que el turismo de cruceros genere valor para las empresas locales y sea compatible con la sostenibilidad y la convivencia con los residentes. De todo esto se habla mensualmente en el Foro de Turismo liderado por el Ayuntamiento de Málaga y formado por todos los actores del sector turístico de la ciudad, entre ellos, el Puerto de Málaga.
En el foro moderarás una conversación sobre la interacción entre innovación y destino. ¿Cómo pueden traducirse los avances portuarios en beneficios tangibles para las ciudades y sus visitantes?
La clave es que la innovación responda a necesidades reales: ofrecer mejor información al pasajero, facilitar sus desplazamientos y coordinar las visitas. También puede distribuir mejor los flujos turísticos y dar a conocer otros recursos de la ciudad, la provincia y Andalucía, de la que Málaga es puerta de entrada.
En el puerto, puede mejorar las operaciones, optimizar el consumo energético y contribuir a la descarbonización. Además, la colaboración con empresas tecnológicas y centros de conocimiento abre oportunidades de negocio. Su valor se demuestra cuando esas mejoras llegan al visitante, a las empresas y a la ciudadanía.
¿Cómo imaginas la relación entre los puertos y sus destinos dentro de diez años y qué decisiones habría que tomar desde ahora?
Imagino puertos más digitalizados y sostenibles, con una gestión cada vez más integrada con la planificación de sus destinos. La tecnología y la transición energética serán decisivas, pero también una colaboración más estrecha entre administraciones, empresas, universidades y agentes turísticos.
Para avanzar debemos invertir desde ahora en infraestructuras sostenibles, conectividad, talento y alianzas estables. Y hacerlo pensando en las personas: generando empleo y formación continua, y preservando la calidad de vida de los residentes, especialmente en ciudades como Málaga, donde puerto y ciudad están tan vinculados.
¿Qué supone para Málaga la celebración de este Foro de Innovación de Suncruise y por qué son importantes estos espacios de encuentro entre los sectores portuario, turístico y tecnológico?
Es una oportunidad para que Málaga aporte su experiencia y aprenda de otros destinos sobre cómo mejorar la competitividad y sostenibilidad del turismo marítimo. Estos encuentros conectan conocimientos y necesidades, y favorecen que surjan proyectos y alianzas, una tarea muy vinculada al trabajo de la Fundación Málagaport.
La mesa que moderaré reúne tres perspectivas complementarias: Beatrice, desde la gestión de Sevilla Cruise Port y Ocean Platform Marinas; Lourdes Millán, desde la creación de experiencias singulares en Embajadores Málaga; y Vicente Ferrero, desde la investigación y el marketing en la Universidad Europea de Andalucía. Su conocimiento permitirá conectar la llegada por mar con la experiencia en el destino y explorar cómo la innovación puede generar valor para el visitante y el territorio.
