Pepa Bandera, CEO de Pepa Bandera, participa en la Guía de Experiencias Singulares de Suncruise Andalucía con un proyecto desarrollado en el Campo de Gibraltar, un territorio con una identidad singular marcada por el mestizaje cultural, la fuerza del paisaje y su vínculo histórico con el mar. En esta entrevista, reflexiona sobre el valor del turismo experiencial de lujo, la sostenibilidad entendida como forma de relación con el destino y el potencial del Campo de Gibraltar como enclave diferencial para el viajero que llega por mar.
Pepa, participas en la Guía de Experiencias Singulares de Suncruise Andalucía con un proyecto desarrollado en el Campo de Gibraltar. ¿Qué supone para ti y tu equipo dar visibilidad a este territorio a través de una iniciativa ligada al turismo de cruceros y la náutica deportiva?
Para el equipo de Pepa Bandera, participar en este proyecto ha sido muy enriquecedor y una oportunidad excepcional para poner en valor un territorio con una identidad única y un enorme potencial dentro del turismo de cruceros de segmento lujo y premium. Todo ello de la mano de las entidades promotoras y colaboradoras, a las que agradecemos la iniciativa, su interés y la confianza depositada en nuestro trabajo.
Este proyecto contribuye a cambiar la mirada sobre un territorio que merece ser vivido y no solo transitado, porque deja una huella emocional imborrable en la memoria, que invita a regresar.
A través de esta iniciativa trabajamos para transformar la escala en puerto en una vivencia íntima y con significado, conectando al viajero internacional que no busca una visita tradicional, sino comprensión y emoción desde el respeto al entorno. Lo hacemos a través del vínculo con las personas y la esencia del lugar: su cultura, su naturaleza, su gastronomía y su carácter local, bajo una perspectiva cuidada, auténtica y alineada con los valores del turismo experiencial de lujo sostenible, diseñado para el encuentro entre personas, historia y territorio.
Formar parte de esta Guía refuerza, además, nuestro compromiso con un modelo de turismo de calidad, capaz de generar valor tanto para el viajero como para el destino, y de posicionar al Campo de Gibraltar como un enclave diferencial.
El Campo de Gibraltar es una zona con una enorme riqueza histórica, cultural y natural, a veces poco conocida por el viajero que llega por mar. ¿Qué crees que lo hace especialmente atractivo para el turismo experiencial?
El Campo de Gibraltar resulta especialmente atractivo para el turismo experiencial porque concentra, en un territorio compacto, una riqueza histórica, cultural y natural de enorme autenticidad. Su condición de cruce de mares, continentes y culturas le otorga una identidad singular y profunda, muy alineada con las nuevas demandas del viajero que llega por mar y que encuentra en cada experiencia contexto, relato y realidad.
Para el turismo de cruceros de segmento lujo o premium, estas propuestas ofrecen valores alejados de los itinerarios estandarizados. Son vivencias que generan transformación en un viajero que busca más sentir que consumir. La diversidad de experiencias, junto con una oferta de servicios tailor made, permite crear propuestas flexibles, sensibles y generosas en tiempo y recursos, incluso dentro de las limitaciones de una escala.
Aquí, el lujo reside en la autenticidad y en la capacidad de emocionar que tiene el territorio. Presentado desde una mirada cuidada y bien interpretada, el Campo de Gibraltar deja de ser un gran desconocido para convertirse en un valor diferencial dentro de la oferta de turismo experiencial de alto impacto del sur de Europa.
Las experiencias incluidas en la Guía deben ser únicas, personalizadas y profundamente conectadas con la identidad andaluza. ¿Cómo se traduce esa singularidad en las propuestas que desarrolláis en el Campo de Gibraltar?
La singularidad de las propuestas incluidas en la Guía se traduce en un diseño de lujo transversal y muy cuidado, con una selección de proveedores previamente testados, y en una personalización real según las necesidades, el estilo y el sello distintivo de cada naviera y de cada viajero.
Cada experiencia es un punto de partida elegante, con propósito, flexible y adaptable, que nace del diálogo entre la identidad andaluza del territorio y el perfil concreto del viajero internacional de segmento lujo y premium que llega por mar al Campo de Gibraltar, siempre desde un profundo respeto al entorno, al tiempo disponible y a la sensibilidad de quienes las disfrutan.
La identidad andaluza está presente de forma natural en la relación con los productores locales, en la gastronomía, en los vinos seleccionados, en los espacios, en los paisajes, en los oficios, en la manera de acoger y de contar las historias, y, sobre todo, en la forma de hacer sentir. No se trata de representar Andalucía, sino de permitir que cada viajero la viva de forma genuina, como si fuera de aquí, desde el quiet luxury, la intimidad y la privacidad.
El carácter propio del Campo de Gibraltar, su mestizaje cultural, la fuerza del paisaje y su dimensión humana refuerzan esa conexión en experiencias con arraigo, cuidadosamente interpretadas y capaces de crear memoria.
La sostenibilidad —en su vertiente ambiental, social y económica— es uno de los requisitos clave del proyecto. ¿De qué manera incorporáis estos valores en vuestras experiencias y cómo contribuyen al desarrollo del territorio local?
Para nuestra forma de trabajar, la sostenibilidad es una manera necesaria de relacionarse con el territorio. Forma parte del diseño de nuestras experiencias desde su origen, como criterio transversal que guía cada decisión.
Entendemos la sostenibilidad de forma integral —ambiental, social y económica— siempre vinculada al respeto por el entorno y a la generación de valor real para la comunidad local. El perfil de viajero al que se dirigen estas experiencias valora profundamente esta orientación, hasta el punto de elegirlas precisamente por ese compromiso con el sentido y la responsabilidad.
Priorizamos experiencias de bajo impacto ambiental, el uso responsable de los recursos y una relación respetuosa con los espacios naturales, adaptando siempre las propuestas a la capacidad de acogida del destino. Al mismo tiempo, colaboramos estrechamente con productores y profesionales locales, integrándolos como parte esencial de la experiencia.
Este enfoque favorece una economía más equilibrada y una relación más consciente y justa entre el viajero y el territorio. Apostamos por dejar huella en la memoria, no en el paisaje.
Desde tu experiencia, ¿qué papel pueden jugar iniciativas como esta Guía en el reposicionamiento del Campo de Gibraltar como destino experiencial vinculado al mar y qué oportunidades abre para las empresas locales?
Iniciativas como la Guía de Experiencias Singulares desempeñan un papel clave en el reposicionamiento del Campo de Gibraltar como destino experiencial vinculado al mar, ya que contribuyen a ordenar, narrar y visibilizar el territorio desde una mirada estratégica y de alta calidad.
Permiten pasar de una percepción fragmentada o desconocida a un relato coherente, atractivo y alineado con las nuevas demandas del turismo experiencial, especialmente en el ámbito de los cruceros de lujo.
Además, abren oportunidades muy relevantes para las empresas locales, al integrarlas en una red de experiencias curadas y conectadas con mercados internacionales y con un viajero que valora la autenticidad, la excelencia y el impacto positivo en el destino. Este tipo de iniciativas impulsa la profesionalización, fomenta la colaboración entre actores y favorece la creación de productos con alto valor añadido.
En conjunto, la Guía actúa como una herramienta de impulso para un turismo más consciente, capaz de generar desarrollo económico, fortalecer el tejido local y consolidar al Campo de Gibraltar como un enclave experiencial ligado al mar, a la cultura y a la manera andaluza de vivir.

