La inversión, la planificación estratégica y la colaboración público-privada fueron algunos de los grandes ejes del International Sailing Summit – III Encuentro Profesional de Náutica y Puertos Deportivos, celebrado los días 11 y 12 de junio en Málaga. En el bloque dedicado a las oportunidades de inversión en los puertos deportivos de Andalucía participó Ignacio Javier del Río Sáez, socio y responsable de la división de activos de Ocean Capital Partners (OCP), quien compartió su visión sobre la evolución del mercado náutico, el creciente interés inversor por el Mediterráneo occidental y los factores que marcarán el desarrollo de las infraestructuras portuarias en los próximos años.

La inversión en puertos deportivos y activos vinculados a la náutica vive un momento de gran interés. ¿Qué factores están impulsando actualmente este crecimiento del sector?

El Mediterráneo occidental atraviesa un momento especialmente favorable dentro del mercado náutico internacional. La combinación de estabilidad, seguridad, conectividad y capacidad turística está haciendo que destinos como España concentren cada vez más interés por parte de armadores, operadores e inversores internacionales, especialmente en el segmento de gran eslora.

Al mismo tiempo, la demanda está evolucionando hacia un modelo mucho más exigente. Hoy una marina ya no se valora únicamente por su capacidad operativa, sino también por el entorno que la rodea, la calidad de los servicios, la integración con la ciudad o la experiencia que ofrece al usuario. Eso ha elevado mucho el atractivo de determinados destinos y ha transformado la manera de entender este tipo de infraestructuras.

Sin embargo, la oferta disponible sigue siendo limitada. En muchos puntos del Mediterráneo existe una escasez clara de amarres para grandes embarcaciones y desarrollar nuevas infraestructuras requiere inversiones relevantes, plazos largos y un conocimiento muy especializado del entorno concesional y operativo.

Todo ello está impulsando un proceso de profesionalización muy claro. Cada vez tiene más valor la capacidad de gestionar, transformar y reposicionar activos portuarios con una visión a largo plazo, combinando conocimiento operativo, financiero y del propio destino.

Desde Ocean Capital Partners trabajáis en la gestión y desarrollo de activos. ¿Qué elementos son hoy determinantes a la hora de analizar oportunidades de inversión en infraestructuras náuticas y portuarias?

Lo primero que analizamos es el potencial del activo dentro de su entorno y su capacidad para generar valor a largo plazo. En nuestro caso, no entendemos una infraestructura portuaria únicamente desde la operación, sino desde una visión mucho más amplia que combina gestión, inversión y evolución del propio destino.

Otro elemento clave es el marco concesional y regulatorio. Son activos complejos, muy vinculados a la administración pública y con horizontes de explotación largos, así que entender bien la estructura jurídica y administrativa resulta fundamental para garantizar estabilidad y recorrido al proyecto.

Además, damos mucha importancia a la gestión activa del activo. En OCP participamos en todo el ciclo del proyecto, desde el análisis y estructuración inicial hasta la operación y optimización posterior. Esa implicación directa nos permite detectar oportunidades de mejora y adaptar los activos a las nuevas tendencias del sector.

Andalucía cuenta con una posición privilegiada dentro del Mediterráneo y el Mar de Alborán. ¿Qué oportunidades identificáis para el desarrollo de nuevos proyectos vinculados a la náutica y los puertos deportivos?

Andalucía reúne condiciones muy competitivas para el desarrollo náutico. Tiene una posición natural privilegiada dentro del Mediterráneo occidental, una gran capacidad turística y ciudades que en los últimos años han reforzado mucho su proyección internacional. Todo eso está haciendo que el interés por este mercado crezca de forma muy clara.

Málaga es probablemente uno de los mejores ejemplos de esa evolución. Llevamos años trabajando allí y hemos visto una transformación muy significativa tanto en el posicionamiento de la ciudad como en la demanda vinculada a la náutica de gran eslora.

También vemos oportunidades muy interesantes en modelos menos convencionales, como Sevilla, donde operamos una terminal de megayates y cruceros integrada en un entorno urbano y patrimonial muy singular. Ese tipo de proyectos demuestran que la actividad náutica puede desarrollarse de formas muy distintas cuando existe una conexión real entre puerto y ciudad.

El reto ahora pasa por seguir elevando el nivel de las infraestructuras y adaptar muchos activos a un mercado que ha evolucionado muchísimo en muy poco tiempo.

La sostenibilidad y la innovación están transformando el modelo tradicional de marina y puerto deportivo. ¿Cómo están influyendo estos factores en las decisiones de inversión?

La sostenibilidad y la innovación son factores que influyen desde el inicio del proyecto. Hace unos años podían considerarse elementos complementarios; hoy condicionan directamente la viabilidad, la financiación y el valor futuro del activo.

En el sector náutico esto se traduce en instalaciones más eficientes, una gestión mucho más controlada de recursos como el agua o la energía y una mayor integración con el entorno. También estamos viendo una evolución clara en las exigencias del propio cliente, especialmente en el segmento de gran eslora, donde cada vez se valora más la calidad ambiental y operativa de las infraestructuras.

Además, la innovación está cambiando mucho la forma de gestionar estos activos. La tecnología permite optimizar consumos, mejorar la operativa diaria y ofrecer un nivel de servicio mucho más alto. Y en un sector tan ligado a la experiencia del usuario, eso acaba teniendo un impacto directo sobre la competitividad de la marina.

En nuestro caso, desde Ocean Platform Marinas (OPM), nuestra plataforma especializada en marinas náuticas de mediana y gran eslora, incorporamos todos estos criterios desde la fase de conceptualización del proyecto.

El turismo náutico está evolucionando hacia propuestas más experienciales y de mayor valor añadido. ¿Cómo impacta esta tendencia en la planificación y gestión de activos náuticos?

Impacta de forma muy directa porque la marina no puede entenderse como una infraestructura aislada de su entorno. Hoy el cliente no busca únicamente un amarre o un servicio técnico eficiente; busca una experiencia completa vinculada al estilo de vida, la gastronomía, la cultura, el bienestar y el entorno.

Eso significa que la planificación de una marina ya no puede hacerse desde una lógica puramente operativa. Hay que entender cómo ese activo se integra en la ciudad, cómo se relaciona con la oferta turística y qué capacidad tiene para generar actividad económica y atraer un perfil de visitante de alto valor añadido.

En OPM trabajamos precisamente con esa visión de integración puerto-ciudad, que hemos desarrollado en proyectos como Málaga, Ibiza o Sevilla. En todos ellos entendemos la marina como un activo capaz de dinamizar el entorno y aportar valor más allá de la propia operación náutica.

La colaboración entre sector público y privado resulta clave para el desarrollo de nuevos proyectos. ¿Qué importancia tiene esta cooperación para garantizar inversiones sostenibles y competitivas?

Es absolutamente imprescindible. En el ámbito portuario, donde gran parte de los activos operan bajo concesión pública, la relación con las administraciones forma parte del propio modelo de desarrollo. Sin una visión compartida entre el sector público y el privado es muy difícil impulsar proyectos sólidos y sostenibles en el tiempo.

Pero, más allá del marco administrativo, la colaboración público-privada permite alinear objetivos que deben ir necesariamente de la mano: la rentabilidad y eficiencia del activo, por un lado, y el impacto positivo sobre el territorio, el empleo y la actividad económica, por otro.

Para terminar, durante el International Sailing Summit compartisteis vuestra visión sobre el futuro de la inversión en infraestructuras náuticas. ¿Qué valor tiene para Ocean Capital Partners participar en este tipo de encuentros?

Para nosotros, este tipo de encuentros son especialmente valiosos porque permiten analizar hacia dónde está evolucionando el sector desde una perspectiva global. El ámbito náutico-portuario es muy especializado y gran parte de la innovación, las oportunidades y las tendencias surgen precisamente del intercambio directo entre operadores, inversores, administraciones y expertos internacionales.

Además, son espacios muy útiles para generar conexiones y detectar oportunidades de colaboración. En un momento de transformación como el actual, compartir conocimiento y contrastar visiones resulta esencial para anticipar los nuevos desafíos del sector y seguir desarrollando proyectos capaces de generar valor a largo plazo.