Rafael Aznar Alonso, socio director de Port Value, participará en la mesa redonda «El destino náutico en Melilla» del III Encuentro Marítimo Suncruise, que se celebrará el próximo 15 de octubre en el Real Club Marítimo de Melilla bajo el lema «Hablamos con Navieras: Navegación Azul por el Mar de Alborán». En esta entrevista previa, analiza las oportunidades de la ciudad para atraer escalas, estancias e invernada de embarcaciones, y defiende un desarrollo basado en el conocimiento de la demanda, la colaboración con las empresas locales y una planificación que acompañe las inversiones con servicios, mantenimiento y comercialización.
Desde la planificación y la gestión portuaria, ¿cómo evaluaría el potencial de Melilla como destino náutico?
Melilla reúne atributos interesantes: su posición en el Mar de Alborán, vinculada a las rutas entre Mediterráneo y Atlántico, la proximidad del puerto a la ciudad y una identidad cultural y gastronómica propia. Su régimen fiscal específico y la competitividad que puede ofrecer el repostaje también merecen considerarse dentro de la propuesta de valor.
Veo oportunidades para escalas de varios días, aprovisionamiento y estancias entre etapas. También estudiaría su potencial para servir como puerto base de invernada de embarcaciones de media eslora que descansen unos meses y les sea conveniente este punto estratégico entre temporadas de verano. El desarrollo debe partir de la flota local existente y complementarla con nuevos visitantes. Conocer de primera mano el puerto, sus usuarios y las empresas durante estos días nos permitirá concretar mejor ese potencial.
¿Qué indicadores deberían analizarse antes de decidir inversiones en infraestructuras o servicios para la náutica?
Partiría de cómo han evolucionado los usuarios y la demanda en los últimos años: ocupación por temporada y dimensiones, procedencias, estancia media, disponibilidad para tránsito y solicitudes que no se pueden atender. También interesa saber qué busca el visitante, por qué elige Melilla y qué le animaría a quedarse más tiempo o regresar.
Estos datos deben cruzarse con las capacidades reales del puerto: atraques, calados, suministros, mantenimiento, conectividad y atención al cliente. Para embarcaciones de más de 24 metros, convendría estudiar posibles ubicaciones fuera de Puerto Noray y sus condiciones operativas. La inversión debe responder a una demanda identificada, con escenarios prudentes y una explotación viable.
¿Cómo puede diseñarse un modelo de negocio que genere valor para el puerto y para las empresas de la ciudad?
Combinando la actividad estable de la flota local con visitantes y estancias de distinta duración. Cada segmento necesita una oferta específica: servicios técnicos para quien mantiene su barco en Melilla; cultura, gastronomía y actividades para quien descubre el destino; o repostaje, aprovisionamiento y descanso para un yate en tránsito.
La clave es conectar esos servicios para que resulte sencillo organizar la estancia. En grandes yates, además, el capitán necesita certezas operativas y la tripulación valora comodidad y vida en tierra. El modelo debe generar ingresos suficientes para mantener y mejorar las instalaciones, y distribuir actividad entre las empresas locales. Mediría su resultado en pernoctaciones, repetición, satisfacción y gasto en el destino.
¿Qué mecanismos de colaboración público-privada considera más adecuados para desarrollar un destino de estas características?
Hace falta una estrategia compartida entre Autoridad Portuaria, Ciudad, Turismo, club marítimo y empresas. Las concesiones pueden incorporar inversión, especialización y capacidad comercial, pero para atraer capital deben ofrecer seguridad jurídica, retornos razonables y plazos suficientes para recuperar la inversión. Construir un destino y consolidar su demanda lleva tiempo.
Las inversiones exigidas y los cánones deben guardar proporción con la realidad de partida. Dentro del marco legal aplicable, conviene estudiar compromisos por fases y componentes económicos progresivos ligados a la evolución del tráfico o la actividad, acompañados de obligaciones claras de servicio y mantenimiento.
También son importantes las alianzas con puertos andaluces, redes de marinas y agentes. La renovación de la oferta en Andalucía puede ampliar la flota potencialmente interesada en visitar Melilla, y esas relaciones ayudan a convertir la oportunidad en demanda.
¿Cómo evitar que las inversiones se centren en capacidad física y descuiden servicios, comercialización y sostenibilidad?
Desde el principio, cada inversión debe acompañarse de un plan de operación, mantenimiento y comercialización, con recursos y responsables. Hay que definir qué cliente queremos atender, cómo llegará, qué experiencia recibirá y cómo se dará a conocer la oferta.
El concepto de red puede facilitar escalas y ofrecer continuidad de servicio entre destinos. Pero esa promesa debe cumplirse en la reserva, la acogida y la atención durante la estancia. La sostenibilidad requiere la misma disciplina: gestión de agua y energía, residuos, prevención de vertidos, formación y convivencia con los usuarios locales. El crecimiento debe acompasarse con la demanda y con la capacidad de prestar un buen servicio.
¿Qué importancia tiene la celebración de un encuentro como el III Encuentro Marítimo Suncruise en Melilla para acercar a puertos, navieras y destinos, y qué resultado concreto le gustaría que dejara?
Permite intercambiar ideas sobre cómo evoluciona el sector, qué pide el turista náutico y cómo la consolidación de operadores y las redes de marinas pueden favorecer itinerarios con distintas escalas. También es una ocasión para escuchar a los usuarios y empresas de Melilla, comprender la demanda actual y cultivar la relación con agentes y consignatarios, que conocen de primera mano las necesidades de los capitanes de barcos de mayores esloras.
Creo que sería interesante que el encuentro dejara una agenda de trabajo concreta: segmentos prioritarios, servicios por reforzar y posibles colaboraciones comerciales. Estoy convencido de que, tras conocer de primera mano la realidad del destino durante estos días, se estará en disposición de trabajar conjuntamente con la Autoridad Portuaria y los agentes locales en una estrategia realista, por fases y con objetivos compartidos.
