El turismo en Sevilla ha evolucionado desde un modelo centrado en la contemplación de sus grandes monumentos hacia una propuesta mucho más experiencial, donde el viajero busca implicarse activamente en el destino. Así lo explica Leonardo Gaviño, coordinador de Tema Sevilla S.L., quien defiende la importancia de combinar patrimonio, gastronomía y vivencias locales para construir experiencias memorables.
¿Cómo ha evolucionado el interés de los viajeros por las experiencias culturales en Sevilla en los últimos años?
Partimos de un turismo que tradicionalmente ha demandado un tipo de visitas centradas en los monumentos más significativos de la ciudad y con referencias de fácil identificación para el visitante (Catedral/Cristóbal Colón; Reales Alcázares/Carlos V o descubrimiento de América, Plaza de España,…) que va ampliando y diversificando sus preferencias sobre otros escenarios como las costumbres locales, paseos temáticos y diversos tipos de experiencias entre las que destacaría la degustación de productos de la gastronomía local o las catas de vinos y aceites y que hacen que el turista sea protagonista directo de su propia visita.
Muchos visitantes cuentan con un tiempo limitado para conocer el destino. ¿Qué tipo de experiencias recomendarías para aprovechar al máximo una estancia breve en Sevilla?
La experiencia recomendable puede ser una combinación entre la marca cultural de la ciudad (por ejemplo un recorrido guiado a pie o en bus) y la experiencia de disfrutar el modo de vida local a través de su gastronomía. Marco y fondo pueden resultar una combinación ideal para aprovechar nuestra estancia en Sevilla. Si el tiempo disponible lo permitiera podríamos completar esta actividad con un buen espectáculo flamenco o dependiendo del momento elegido asistir a la celebración de algún evento en función de la temporada (Semana Santa, Feria de Abril, toros, ópera, exposiciones temporales, eventos lúdicos o deportivos…).
¿Qué aspectos de Sevilla suelen sorprender más a los visitantes internacionales?
Con independencia del carácter cultural por el que tradicionalmente se identifica a Sevilla en el exterior, uno de los aspectos que más puede llamar la atención es el escenario de una ciudad bimilenaria que ofrece al visitante la posibilidad de jugar con el binomio espacio/tiempo permitiendo el disfrute inmediato de la visita. Vamos recorriendo un laberinto de calles estrechas y encaladas, llegamos a una plazuela salpicada de naranjos y paredes, testigos mudos de hechos históricos, leyendas o anécdotas curiosas; entras en una iglesia del siglo XVII con obras de arte de un altísimo nivel envueltas en el más absoluto de los silencios y al salir y a escasos metros te encuentras de repente en el interior de una taberna antigua disfrutando de un buen vino y un par de tapas rodeado de sevillanos cumpliendo el mismo rito que el visitante y que consiste sencillamente en disfrutar de esos pequeños placeres cuyo recuerdo permanecerá en la memoria.
El turismo experiencial es una tendencia creciente. ¿Cómo se diseñan este tipo de experiencias en un destino como Sevilla?
En el caso de Sevilla estas propuestas son relativamente fáciles en su diseño al contar con múltiples referencias que van desde la colaboración del propietario de una casa palacio para su visita hasta la participación en las llamadas “cooking class” en un marco alejado del turismo de masas y que permite al mismo tiempo el contacto directo con sevillanos en su entorno natural.
Esto requiere evidentemente de esfuerzo y compromiso para ofrecer al visitante lo mejor de Sevilla y de nosotros mismos para evitar el consumo de servicios “enlatados”.
¿Qué iniciativas consideras clave para seguir mejorando la oferta turística de la ciudad?
Reuniones permanentes entre todos los sectores implicados con vocación de continuidad en el tiempo. En estos encuentros sería indispensable el diseño de políticas e iniciativas que tengan como finalidad el trazado de políticas e iniciativas dirigidas a la formación permanente de una oferta definida por la calidad y que estén a la altura de una historia, patrimonio y cultura de una ciudad como la nuestra.
