El mundo rural forma parte esencial de la identidad cultural y paisajística de Andalucía, aunque muchas veces permanece fuera de los itinerarios turísticos más habituales. Desde la Ganadería Fernando Sampedro, esta familia dedicada al campo desde hace tres generaciones ha decidido abrir las puertas de su finca para compartir con los visitantes la realidad de la dehesa, el manejo del ganado y la vida diaria en el campo. En esta entrevista, Fernando Sampedro explica cómo surgió la idea de convertir la ganadería en una experiencia turística y por qué el turismo rural puede ofrecer a los viajeros una forma diferente de descubrir Andalucía.
¿Cómo surgió la idea de abrir la finca y la actividad ganadera a experiencias turísticas?
La ganadería forma parte de nuestra familia y de nuestra forma de vida desde hace tres generaciones. Con el tiempo nos dimos cuenta de que muchas personas que visitan Andalucía sienten una gran curiosidad por conocer cómo es realmente el campo andaluz, la dehesa y el trabajo diario con el ganado bravo.
Abrir la finca a experiencias turísticas nació precisamente de esa idea: compartir un modo de vida auténtico que normalmente permanece oculto al visitante. Queríamos ofrecer algo más que una visita, una oportunidad para entrar en contacto directo con el paisaje, los animales y las tradiciones que forman parte de la identidad rural de Andalucía.
Para nosotros es una forma de acercar al visitante a un patrimonio cultural y natural único y, al mismo tiempo, mostrar el enorme valor que tiene el mundo ganadero en la conservación del territorio.
Cada vez más viajeros buscan conocer de cerca la vida rural y las tradiciones locales. ¿Qué es lo que más sorprende a los visitantes cuando participan en este tipo de experiencias?
Lo que más sorprende suele ser la autenticidad de todo lo que viven. Muchos visitantes llegan pensando que van a ver una finca ganadera y descubren un ecosistema completo: la dehesa, el manejo del ganado, el silencio del campo y una forma de vida muy conectada con la naturaleza.
También les llama mucho la atención la cercanía con los animales y la posibilidad de entender cómo se trabaja realmente en el campo. No es algo preparado para el turista, es la vida real de una ganadería.
Al final, muchos visitantes nos dicen que lo que más valoran es haber podido vivir una experiencia muy diferente a la del turismo tradicional, algo que les permite comprender mejor la cultura rural andaluza.
Las actividades vinculadas al campo permiten descubrir una parte de Andalucía que muchos viajeros no conocen. ¿Qué elementos de la cultura ganadera consideras más interesantes para quienes visitan la región por primera vez?
Creo que uno de los elementos más interesantes es entender la relación histórica entre el campo, el ganado y el paisaje. La dehesa es un ejemplo único de equilibrio entre actividad humana y naturaleza, y forma parte de la identidad cultural del sur de España.
También resulta muy interesante descubrir el manejo tradicional del ganado, las labores del campo y el papel que han tenido las ganaderías en la historia y la cultura andaluza.
Para muchos visitantes es una forma de descubrir una Andalucía diferente: más tranquila, más auténtica y profundamente ligada a su territorio.
El turismo experiencial se ha convertido en una tendencia clave en el sector. ¿Cómo se diseña una experiencia que permita a los visitantes comprender realmente el trabajo y la vida en una ganadería?
Para nosotros la clave es la autenticidad. No se trata de crear un espectáculo, sino de abrir las puertas de la ganadería y mostrar cómo es realmente nuestro trabajo y nuestro entorno.
Intentamos que los visitantes puedan recorrer la finca, conocer el paisaje de la dehesa, ver de cerca el ganado y entender el día a día de la actividad ganadera. Todo ello acompañado de explicaciones que ayudan a comprender mejor la historia, la tradición y el valor cultural de este mundo.
Cuando alguien se va con la sensación de haber entendido cómo funciona una ganadería y de haber vivido algo genuino, sabemos que la experiencia ha cumplido su objetivo.
Muchos visitantes que llegan a Andalucía lo hacen a través de los puertos y disponen de poco tiempo para conocer el destino. ¿Crees que este tipo de experiencias rurales puede complementar la oferta turística de las ciudades y zonas costeras?
Sin duda. Andalucía es conocida internacionalmente por sus ciudades históricas, su gastronomía y sus costas, pero el mundo rural es otra de las grandes riquezas del territorio.
Las experiencias en el campo permiten ofrecer al visitante una perspectiva diferente del destino en muy poco tiempo. En unas horas pueden descubrir paisajes, tradiciones y formas de vida que normalmente quedan fuera de los circuitos turísticos habituales.
Para muchos viajeros es precisamente ese contraste lo que hace el viaje más completo: combinar la cultura urbana con la autenticidad del campo andaluz.
Para terminar, ¿qué papel pueden jugar iniciativas como la Guía de Experiencias Suncruise para dar visibilidad a propuestas turísticas vinculadas al territorio, la tradición y el mundo rural?
Iniciativas como la Guía de Experiencias Suncruise son muy importantes porque ayudan a mostrar la diversidad de experiencias que ofrece Andalucía más allá de los destinos más conocidos.
Dar visibilidad a proyectos vinculados al territorio, la tradición y el mundo rural permite que los visitantes descubran una parte más auténtica del destino y contribuye también a poner en valor el trabajo de muchas personas que mantienen vivas estas actividades.
Además, este tipo de iniciativas ayudan a conectar al visitante con experiencias únicas que reflejan la identidad cultural de Andalucía.
